miércoles, 23 de septiembre de 2015

Japón express 2014!! (El resumen, parte I)

     Hace ya un año y cinco meses desde que regresé de mi segundo viaje a Japón, hay que ver lo rápido que pasa el tiempo. Y lo peor es que no había escrito ninguna entrada sobre ello. Próximamente intentaré darle al blog un poco del antiguo toque que tenía el viejo blog, es decir, añadir información para aquella gente que esté interesada en organizar un primer viaje a Japón, o incluso gente que ya haya ido pero que esta información le pueda resultar de utilidad, porque al fin y al cabo los que hacemos blogs de este tipo pretendemos echarnos una mano entre todos para hacer de esa experiencia algo inolvidable. En mi caso al menos si no hubiera sido por toda la información obtenida en distintos blogs estoy seguro de que mis viajes habrían sido totalmente distintos.

     A lo que iba, en esta entrada me gustaría hacer un breve repaso de lo que fue el viaje que realicé en abril de 2014. Como dije antes se trata del segundo viaje que realicé a tierras niponas, con un itinerario donde vi nuevos lugares pero donde también me dejé caer por otros ya vistos y que me dejaron buen sabor de boca.

     Todo empezó con la llegada al aeropuerto de Kansai tras volar con Turkish Airlines, con escala en Estambul, un poco antes de las 8 de la tarde si mal no recuerdo. Desde allí tomamos el tren que nos dejó directamente en la estación de Kioto en unos 75 minutos aproximadamente. Lo primero fue hacer el check in en el Kyoto White Hotel, alojamiento en el que ya me quedé en el anterior viaje de 2012. En otra entrada me gustaría comentar los distintos alojamientos por los que he pasado, pero de este me gustaría remarcar su cercanía a la estación de Kioto, su precio y que es un lugar sencillo y limpio, ideal para los que busquen algo a buen precio y en condiciones. 


                                                    

     Una vez habíamos dejado las maletas en la habitación nos dimos un paseo por la estación y sus alrededores para estirar las piernas y recuperarnos de tantas horas en el avión. Por suerte en los dos viajes que he hecho no he tenido problemas de jet lag así que me adapté rápido al horario japonés sin notar ningún tipo de malestar.

     Al día siguiente tocó visitar Nara, Fushimi Inari, Gion y la calle Pontocho. Aunque ya había visitado Nara sobra decir que es un lugar al que no me importa volver cuando puedo, no solo por sus ciervos que como te vean con unas galletas en la mano no dudarán en acosarte, sino por el impresionante Todai-ji. La majestuosidad de ese templo no dejará nunca de asombrarme, me parece espectacular, así que no dejen de visitarlo.


Todai-ji




     A la vuelta, tal como mencioné antes, hicimos una parada en Fushimi Inari (recorrido entre cientos y cientos de toris) para luego dar un paseo por la zona de Gion y la calle Pontocho. Un ejemplo de la amabilidad nipona queda patente con una señora que, en la estación de camino hacia Fushimi Inari, nos ofreció trozos de naranja y unas toallitas húmedas para limpiarnos luego.
Antes de ir a Gion hicimos una parada obligatoria para comerme mi primer tazón de ramen en uno de los restaurantes que te encuentras en la estación de Kioto (manjar de dioses!!). Una vez satisfechas mis ansias por comer ramen nos dirigimos a Gion y paseamos por Pontocho, una callejuela con mucho aire tradicional al lado del rio.

Fushimi Inari

                         

                                 



Pontocho



     Ya en el tercer día del viaje decidimos madrugar mucho y nos acercamos al Camino de la filosofía. Es impresionante dar un paseo por ahí en plena primavera, con el sakura cayendo y que no haya absolutamente nadie alrededor. Por el trayecto nos desviamos un poco a la izquierda y encontramos el Honen-in, un templo bastante bonito y que recomiendo visitar, así como el cementerio que tiene justo al lado. Es increíble la paz que siento cuando voy a algún cementerio japonés, además de ser bastante bonitos por lo general. Este en concreto tenía un gran árbol de sakura que centraba toda la atención.

Camino de la Filosofía

Honen-in



      Tras proseguir por el Camino de la Filosofía, con las correspondientes paradas en algunos templos del camino, llegamos al Santuario Heian. Lo característico de este templo es el graaaan tori de color naranja que se ve un poco antes de la entrada, aunque el motivo de que volviera a visitar este templo es que en el viaje de 2012 rellené uno de esos papelitos que luego atas a un árbol, y en él pedía poder volver a Japón con alguien especial. Yo no se si es casualidad, suerte o como lo quieran llamar, el hecho es que dos años después me encontraba allí mismo con esa persona especial. Así que lo menos que podía hacer era volver al lugar donde empezó a gestarse mi regreso sin yo saberlo.


A ver si se cumple este deseo también...


     Tras esto nos fuimos al oeste de Kioto, en concreto a la parte de Arashiyama para ver el bosque de bambú y el puente Togetsukyo. Del calor que hacía casi me quedo en el camino, pero eso no impidió que me metiera entre pecho y espalda un gran plato de udon. Aquello estaba totalmente a rebosar de turistas, era imposible sacar una foto sin que se te colara alguno en medio. Algo me dice que no llegué a la parte del bosque de bambú que yo quería porque no se parecía en nada a las fotos que había visto, así que lo dejo pendiente para el tercer viaje :P





     A la salida visitamos el Kinkakuji (Pabellón de oro) y aprovechando que por esas fechas abrían el Kiyomizudera al atardecer pues para allá que nos fuimos. Yo lo he visitado de día y hay que decir que de noche es espectacular. De regreso al hotel no se que hicimos que nos bajamos donde no era, supongo que también porque cogimos un bus a la carrera sin fijarnos bien si era el correcto, y acabamos metidos en un Lawson 100, una especie de 150 de la marca Lawson, y tras un paseo a la luz de la luna acabamos rendidos en el futón.





     Voy a dejar la entrada aquí ya que al día siguiente nos dirigimos a Miyajima (mi lugar preferido en el mundo) y eso se merece comentarlo con detenimiento.
Espero que por ahora les esté resultando entretenido el resumen del viaje, para mi está siendo un gustazo recordar esos momentos y no hacen más que darme ganas de volver lo antes posible (si es que en algún momento en dejado de tenerlas).

     Muchas gracias a todo aquel que lea el blog. Nos vemos en la siguiente entrada con la continuación del viaje pero no sin antes dejar por aqui las fotos de esos primeros días!!


Japón 2014 (1ª parte)

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